Las tuberías de PPR (tuberías de polipropileno tipo III / tuberías de polipropileno en copolímero aleatorio) son tuberías plásticas termoplásticas fabricadas principalmente a partir de polipropileno en copolímero aleatorio mediante moldeo por extrusión. Actualmente son el material preferido para los sistemas residenciales de agua fría y caliente, y también constituyen una de las tuberías plásticas más utilizadas en el campo de la fontanería de construcción.
Higiénicas y respetuosas con el medio ambiente: Las materias primas de PPR pertenecen a los poliolefinas, cuyas moléculas están compuestas únicamente por carbono e hidrógeno. Ofrecen un rendimiento sanitario fiable y pueden utilizarse para el transporte de agua potable.
Conexión Fiable: Utilizan conexión por fusión térmica, lo que permite integrar la tubería y las accesorios, logrando una unión firme y una buena estanqueidad, evitando eficazmente las fugas.
Aislamiento y ahorro energético: Su conductividad térmica es de 0,24 W/m·K, es decir, solo una doscientosava parte de la de las tuberías metálicas, lo que supone unas pérdidas térmicas mínimas en las tuberías de agua caliente.
Ligero y de alta resistencia: La densidad relativa es aproximadamente una octava parte de la de los tubos de acero, con alta resistencia a la presión, buena tenacidad y excelente resistencia al impacto.
Resistente a la corrosión y libre de incrustaciones: Químicamente estable, no reacciona con ningún ion presente en el agua ni con los productos químicos utilizados en edificios, lo que evita la formación de incrustaciones y obstrucciones en las tuberías, así como manchas amarillentas o marcas de óxido en fregaderos y bañeras.